HACIA LA EVALUACION AMBIENTAL DE LA POLITICA ENERGETICA REGIONAL

Peter Hartmann, Coordinador Coalición Ciudadana por Aisén Reserva de Vida.

El jueves pasado realizamos un “Encuentro Regional de Organizaciones y Ciudadanos de Aisén” organizado por la Comisión de Justicia y Paz del Vicariato Apostólico de Aisén, la Corporación para el Desarrollo de Aysén, Chile Sustentable y la Agrupación Aisén Reserva de Vida. El objetivo principal era informarnos y prepararnos para incidir en la Evaluación Ambiental Estratégica de la Política Energética Regional. La evaluación de esa política tendrá en septiembre una instancia de consulta ciudadana y pensamos es importante que dejemos en claro ahí nuestro parecer.
Los temas tratados en el encuentro fueron: “El Contexto socioambiental nacional y el modelo extractivista” expuesto por Patricio Segura, “Contexto energético nacional; agua y energía, expuesto por Sara Larraín, “Desafíos éticos de los conflictos socioambientales” expuesto por el Obispo Luis Infanti y “Política Energética Regional” por quien escribe.  ¡Además, vale reconocer que celebramos la bajada de cortina de Energía Austral!
Entre los temas pendientes e importantes a considerar  para la política energética que recogimos y nos surgieron ahí, están: La política debe ser o/ y propiciar el bien común regional, la realidad ha demostrado que pretender satisfacer los intereses y fines extractivistas de algunas empresas eléctricas  con el pretexto del bien común nacional es inviable e innecesario; por lo tanto no corresponde que la política propicie megaproyectos exportadores.  Es necesario que quede en claro que se quiere decir con “sustentable” ya que ese término se ha estado pervirtiendo y hasta vemos que el “Comité de Ministros por la Sustentabilidad” lo que hace es velar prácticamente solo por su acepción de resguardar el crecimiento económico. La política debe dar respuesta a la necesidad de descontaminar algunas ciudades regionales y reducir la dependencia de combustibles importados. Aquí vale recordar que la matriz del consumo regional de energía muestra  66% de petróleo y sus derivados, además, 41% del consumo de energía, combustible –petróleo, en la región es por el transporte, al cual habría que agregar el combustible que cargan los aviones, las navieras y camiones fuera de la región para conectarnos con el país y traer ese combustible, con lo que el porcentaje aumentará muchísimo más aún. Vale hacer presente también, que la electricidad generada con diesel en la región aumentó de 25% desde el 2014 a 51% el 2016. Esto implica que somos una región altamente dependiente del petróleo, cuando tenemos otras fuentes renovables no convencionales más cercanas, mas sustentables, más baratas y hasta menos contaminantes.  Si Noruega y Austria, por ejemplo, son capaces de restringir el uso del gas e incentivar los biocombustibles limpios ¿Por qué nosotros no? Si tenemos caudales de agua para megaproyectos extractivistas ¿Por qué no podemos tener una pequeña fracción de ellos para energía renovable no convencional y limpiar nuestra matriz? A propósito, en la hoja de ruta de la política energética, no alcanzó a considerarse el estudio terminado que se estaba realizando sobre energía geotérmica por CIGA-U.de Ch., la cual puede contribuir a la generación continua  y limpia. Otro tema que es necesario reforzar es la democratización energética, la posibilidad de que cada cual pueda generar energía sin depender de empresas (y monopolio eléctrico).Esto incluye cooperativas y poblados aislados donde es necesario también evitar la dependencia del petróleo y reemplazar con ERNC. Si se considera que el precio de la energía es la principal preocupación regional en este tema y que tenemos energías renovables no convencionales de menor costo a mano ¿entonces porque no las utilizamos? En esto vale recordar además que está pendiente eliminar la multa por sobreconsumo eléctrico invernal y la rebaja de la tarifa eléctrica por la ley de equidad ¡prometida para diciembre y luego mayo pasado!   Y no podemos olvidar que esta la necesidad de aprender a cuidar, ser eficientes y ahorrar la energía, cada watt que se deja de producir o se evita su pérdida por ineficiencia, es una presión menos sobre el ambiente (eso incluye el humo).
A propósito de lo anterior, vale recordar también, que junto con la política energética se dará a conocer en septiembre el nuevo plan de descontaminación de Coyhaique, al cual también será necesario hacerle observaciones y mejorarlo.

Y la pregunta final es ¿Cuál es el modelo energético y de descontaminación coherente con nuestro ser de Aisén Reserva de Vida? Evidentemente será el que considere lo anteriormente expuesto y una matriz ojalá 100% no convencional.  ¿Y qué haremos para lograr ese modelo? Pensamos que lo primero es hacer lo posible para que la política energética regional sea lo más afín a eso.

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