PARQUE PATAGONIA

Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida

El martes 11 de diciembre se oficializó el Parque Patagonia. Esto luego de que el 31 de enero de este año la  entonces presidenta Bachelet firmase el decreto. El actual gobierno tras efectuarle cambios a sus deslindes, decide en octubre pasado ingresar un nuevo decreto, el Nº 98, esta vez firmado por el presidente Piñera, del cual la Contraloría toma razón en noviembre y ahora, finalmente, se publica en el Diario Oficial.
Vimos que esta oficialización le dio gran alegría a Chris Mac Divitt y la gente de las fundaciones Tompkins. Extrañamente no vimos declaración alguna de parte del gobierno y si vimos las del Senador Sandoval con su ya habitual amargor buscando para variar “las cinco patas al gato”; con eso parece declararse perdedor. También vimos como alguna gente en Chile Chico se sintieron triunfadores.
Por nuestro lado nos sumamos a la alegría, aunque también no da tristeza el que existan quienes no comprendan el alcance de este hecho histórico.  Si consideramos que este proyecto se inició en el 2004 y todas las zancadillas que le hicieron, cuando en rigor debió haber sido el Estado de Chile el que tras poner al Valle Chacabuco en prioridad de conservación para la biodiversidad, era el que tenía que proteger ese lugar cumpliendo con la Convención para la Biodiversidad. Si consideramos además, que tampoco había mucho ánimo para sumar las reservas nacionales Jeinimeini y Lago Cochrane; y si consideramos que había un grupo importante, entre ellos las mineras y en su tiempo HidroAysén, el Senador Sandoval y los alcaldes Ibarra y Ulloa, que se oponían al parque, es como para alegrarse de que tras catorce años de esfuerzos, años en los cuales se invirtieron millones de dólares en restauración e infraestructura, al fin tengamos parque para todos los chilenos y cuidar la vida del planeta.
En todo esto, como suele ser, nos encontramos con gestos de grandeza o demostración de como el humano puede tener una influencia positiva para la vida en el planeta, como lo es una tremenda y valiosa donación de extranjeros para todos los chilenos.  Y también por el otro lado, la bajeza de algunos y gestos de pequeñez o tal vez de incomprensión. En lo primero, vale destacar el legado de Doug Tompkins y la siempre buena disposición y trabajo incansable de Chris Mac Divitt y su equipo hasta conseguir el objetivo. En lo segundo, por desgracia es necesario recordar que gracias al “aportilleo” el parque terminó con 4.917 hectáreas de inclusión de terrenos fiscales menos que en su primer decreto. De esas, 2.309 Has. son a causa del proyecto insustentable “Los Domos” de la Equus Mining. El resto, algunos errores y correcciones menores entre el plano y la realidad, la consideración de algún antiguo ocupante y la mayor parte, ocupantes ilegales principalmente en uso de veranada. Por lo demás esos terrenos siguen siendo fiscales. Con esto evidentemente la autoridad da una señal de incentivo a la ocupación ilegal de terrenos fiscales, inclusive aquellos protegidos, lo que por ahí es costumbre. Y por cierto, el Estado no tiene como controlarlo ni hace algo para evitarlo, por ejemplo, con educación ambiental. Ahora, como ya lo hemos dicho, si esos predios fuesen cualquiera, tal vez daría lo mismo, pero no lo son; porque están en el Sitio de Prioridad de Conservación de la Biodiversidad Estepas del Jeinimeini –Lagunas Bahía Jara, la Zona Nacional de Interés Turístico Chelenko, el proyecto de Geoparque del Lago General Carrera, existen importantes sitios paleontológicos y arqueológicos (Monumentos Nacionales) además de un alto potencial de mas sitios necesarios de ser prospectados. ¡Hay por ahí aún mucho por descubrir! También son de importancia para el agua y la conservación de cabeceras de cuencas como hizo ver la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo.
Finalmente, no podemos dejar pasar  la actitud del Senador Sandoval, integrante de la Comisión de Medio Ambiente de la cámara alta. Tras llevar años saboteando de una u otra forma ese parque y este año liderando la desinformación para su recortada, ahora viene a darse cuenta y a criticar la existencia de convenios de traspaso. Con todo el tiempo que lleva dedicado a eso ¿tan desinformado esta? ¿O es que quedo picado porque no consiguió torpedear el parque? Además de la mala leche que transmite, le hace un flaco favor al gobierno y a su propia credibilidad con su constante desinformación. En este caso publicando, por ejemplo, que “quedan fuera del parque aquellas áreas que afectaban a pobladores en sus zonas de pastoreo, así como las que están bajo explotación minera, reduciéndose en 2.309 hectáreas respecto de la iniciativa original (303.343)”. Resulta que el área original eran 309.445 y las 2.309, son aquellas fiscales en que la minera Equus hizo lobby para evitar el parque y están para nada en explotación. Así además, al igual que el ministro Ward, deja en claro que lo importante para ellos era la “explotación” minera. Por cierto, esperamos que algún día ese terreno fiscal de cuña y biodiversidad entre dos lugares hito, el sector del Valle Lunar y aquel del Cerro Apidame, que a todas luces debe ser parte del parque, lo llegue a ser.

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