SALMONEROS & CO. Y AREAS PROTEGIDAS

Peter Hartmann, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida, Director CODEFF Aisén

Vamos recogiendo retazos por el camino, esos pedacitos que hacen un conjunto.
En Santiago exponiendo nuestra mega-propuesta Aisén Reserva de Vida, preguntaba sobre porque será que usualmente el Estado (los gobernantes) en vez de cuidar y estar con lo que es de todos y la vida sobre el planeta, suelen estar del lado de los intereses particulares y de la destrucción, depredación, contaminación.
De vuelta en la región, mientras seguíamos las novedades sobre el destape de Nova Austral, empresa subsidiada por el Estado (a tanto que hasta esta instalada en un parque nacional y eso da lo mismo), con certificación ambiental y un make up a todo trapo, nos preguntábamos ¿y esa será la única salmonera que hace trampa, se maquilla, es subsidiada y destruye el ambiente? ¡Seguro que no! Lo que sí es seguro es que no va a ser una fiscalización estatal la que los ponga en evidencia. De hecho la contratista que le hace labores de sepultar el fondo anóxico y contaminante en pleno parque nacional a Nova Austral, también trabaja para otras empresas; obvio que en lo mismo. Y ya lo denunciamos antes, las salmoneras con bombos y platillos anunciaron en el 2002, 2008, 2015 y 2018 acuerdos de producción limpia y ni se arrugan para pararse en la plaza de Coyhaique y donde sea con su pendón propagandístico junto a la seremi de Medio Ambiente; pero de limpio tienen NADA. Menos aún el marqueting chanta ese. De hecho no hace mucho presentamos denuncias a la Superintendencia de Medio Ambiente por contaminación de basurales de plásticos provenientes de salmoneras en el Parque Nacional Laguna San Rafael, en el Canal Costa, Canal Carrera del Cuchi y Canal Darwin, estos últimos en la Reserva Nacional Las Guaitecas, originado por varias de esas empresas. Por cierto, la fiscalización brilla por su ausencia y el plástico es lo más visible de las múltiples contaminaciones y daños que producen.
Lo más insólito, fue encontrarnos acto seguido con la noticia de que “el Ministerio de Economía, la Intendencia de la Región de Aysén y la Asociación Gremial Salmón Chile, suscribieron un protocolo de acuerdo de cooperación estratégica que permitirá sustentar el desarrollo y fortalecimiento de la industria de la salmonicultura en el maritorio austral, aprovechando las capacidades productivas en la zona”. Para eso contarán con el apoyo de CORFO. ¿Esto significa un espaldarazo a esa industria ante la ola de denuncias sobre sus nefasta actuación en el maritorio austral? ¿Control de daños? ¿O es que en el gobierno aún le creen, o más bien le quieren creer, a los salmoneros de que cumplen sus acuerdos?
Entremedio, estuvimos en un seminario donde se presentó la nueva ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y se presentaron las novedades del ordenamiento costero. En esto último nos llamó la atención de como las decisiones sobre una de las tres únicas zonas estuarianas del planeta, considerada de importancia para la biodiversidad y la conservación mundial, se deja en manos de intereses económicos y gubernamentales (que como ya vimos suelen estar del lado de esos intereses), es cosa de ver los integrantes de la CRUB  donde no hay representantes ni de la ciencia y academia, ni de ONGs socioambientales. (Está claro que somos indeseados en la repartija). Para remate, el decreto de ordenamiento de zona costera, ese que se arregla a la medida de los salmoneros, hasta tiene un artículo transitorio que les permite la libre relocalización. Es más, en estos momentos están, otra vez, invadiendo el borde del P.N. Laguna San Rafael en sector de Reserva de la Biosfera (esteros Puelma y Barros Arana, canal Tuahuncayec) en la entrada a la laguna.
Finalmente, si bien nos parece fantástico que después de casi nueve años de entrampada, al fin este saliendo a la luz la ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, la presentación de ese día y preguntas posteriores nos dejaron preocupados. Eso, porque nos enteramos que la ley había estado congelada en la comisión de hacienda (o sea por razones presupuestarias) y que finalmente se le asignaron 35 mil millones al Servicio ¿Cuánto le recortaron? (CONAF contaba con 13 mil, pero solo para ASP y así es como Chile está entre los 10 países con peor asignación mundial de recursos para cuidar sus áreas protegidas). Por lo visto la idea es que ese servicio se busque financiamiento del área privada (donaciones, concesiones) como lo hacen en otros países. También nos enteramos que hubo escasa consulta a CONAF y sus trabajadores (que estaban inquietos con el tema y ahora entendemos porque). Y si no le consultaron ni a CONAF, los expertos en el tema ¿Entonces a quién? De hecho, de esta ley nada hemos sabido desde hace años y fue una sorpresa encontrarnos con su aprobación en el Senado. Evidentemente, a estas alturas cualquier crítica o aporte de poco o nada valen. Así con la participación ciudadana en un tema de importancia cívica y biodiversidad nacional sobre bienes que son de todos y cuando cuidarlos es mas importante que nunca.

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