BOSQUES Y SUS VIRTUDES VS PLANTACIONES DE MONOCULTIVO

Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.

Mientras plantábamos  algunos árboles festejando a la patria y a la matria, la nacional cercana y la grande, la Madre Tierra, recordábamos que en esto del cambio climático (y también en la descontaminación de nuestros poblados),  así como es importante cortar las emisiones, también lo es aumentar la absorción. Eso es, plantar árboles y recuperar los bosques. Tarea de gran importancia para contrarrestar  la emergencia climático – ecológica y la contaminación. Hay estudios que estiman en 15% el CO2 capturado por los bosques. Otra gran cantidad la absorbe el fitoplancton marino.
 Vale recordar además, que nuestro país se comprometió en la COP 23, en París, al “manejo sustentable y recuperación de cien mil hectáreas de bosque principalmente nativo” y además  de “forestar 100 mil hectáreas en su mayoría con especies nativas que representarían capturas de entre 90 mil y 1.200 mil toneladas de CO2 equivalentes anuales”. Desde entonces hay una mesa científica de Ecosistemas y Biodiversidad que no llega a consenso y comisiones dándole vueltas a un plan nacional, mientras afuera la sequía e incendios llaman a apurar tanta inoperancia y el presidente promete, nuevamente, en la ONU plantar un árbol por cada chileno. ¿Y porque no se avanza?
Porque está el negocio forestal de por medio y ahí la CORMA, esas empresas que se han hecho millonarias con las bonificaciones forestales pagadas con nuestros impuestos. La CORMA  insiste en que las plantaciones también son bosque y que las especies exóticas como los pinos y eucaliptus, cumplen con absorber carbono. Y por el otro lado, los científicos y la sociedad civil insisten, ya desde hace décadas, en que los monocultivos exóticos no son bosque,  que no es lo mismo secuestrar y capturar carbono  y que los monocultivos no entregan los servicios ecosistemicos, que si hace el bosque nativo.  La mitigación al largo plazo requiere un bosque que continuamente siga secuestrando carbono y las plantaciones capturan y liberan constantemente, eso porque su principal fin es la producción de celulosa. Hace poco la revista “Nature” publicó un estudio según el cual el bosque nativo es 40 veces más efectivo como sumidero de carbono que las plantaciones exóticas.  Y en cuanto a servicios ecosistemicos, hace algunos días veíamos la noticia de que “el estrés hídrico obliga a usar camiones aljibe permanentes incluso en regiones donde más llueve” (E.M. 11.9.). ¡Si, donde más llueve y donde más hay monocultivos exóticos y más se depredan las turberas!
Hace poco un estudio de las universidades Austral y de Chile (Alvarez, Lara, Boisier y Galleguillos), publicado en la revista Forests, revisó el impacto  sobre la disponibilidad  hídrica en varias cuencas que tiene reforestar 10 mil hectáreas. El resultado fue que una plantación forestal provoca el descenso hídrico en 3 a 5,6%, mientras con bosque aumenta el agua en 2, 2 a 4,5%. Otro cálculo demostró en la zona centro sur que con el reemplazo de matorrales y pastizales por plantaciones forestales la disponibilidad hídrica baja en 45%. 
Por eso en el nuevo compromiso, NDC, de Chile ante la COP 25 debe quedar claro el porcentaje de bosque nativo por la incidencia en la disponibilidad hídrica, biodiversidad, riesgo de incendios y otros servicios. Si se deja abierto, se corre el riego de que la CORMA se salga con la suya. Las medidas de mitigación no pueden ir separadas de los otros servicios que provee el bosque.  Por lo demás, existe un “ Fondo Verde” de la ONU para reforestar  que no ha tomado en cuenta estas incidencias, lo que debiera cambiar en la COP 25, y los empresarios evidentemente están a la expectativa de ese financiamiento. Negocio es negocio y pocas veces esto esta concatenado con el bien común.
Por otra parte, nuevamente queda en evidencia que el bosque nativo, aparte de los demás servicios que presta,  actúa como regulador hídrico. Y también se ha demostrado que atrae la lluvia. O sea, en época de sequía cumple la función de los embalses y hasta de la famosa carretera hídrica y eso seguro que a menor costo para el erario nacional. Y estamos hablando de sequía, no de saqueo hídrico que es otro cuento y donde están los interesados en esas obras faraónicas a costas del erario nacional.
Finalmente, a propósito de “cuidar los bosques lluviosos” a que llama el presidente en la ONU (refiriéndose al Amazonas), Aisén región  41% cubierta de bosque (¡al 2012, 4.398.746 Has. absorbiendo CO2!), tiene la mayor superficie nacional de este bosque nativo, 47.000 Km2 (0,9% del mundo) con una alta importancia ecosistemica. ¡Estos bosques templados lluviosos están en estado vulnerable y en prioridad mundial de conservación y son nuestro propio Amazonas esperando a que se le valore y de la importancia como tal!






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