DE REINTRODUCCIONES DE HUEMULES

Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.

Hace unos días, mientras estábamos concentrados en la Evaluación Ambiental Estratégica de la rezonificación del Borde Costero de Aisén y organizando una presentación de Aisén Reserva de Vida para la COP 25 paralela con diversos participantes regionales, ambos temas importantes y que ya explicaremos a futuro, recibimos varios mensajes respecto a huemules de Aisén siendo reintroducidos a la Región del Los Ríos en la Reserva Huilo Huilo.
Intentamos averiguar que es lo que pasaba y leíamos sobre huemules que vuelven a sus orígenes y de repoblar de huemules Los Andes, de la reintroducción de cuatro huemules a ese centro (de Huilo Huilo) en 2016, de la reintroducción exitosa de una pareja de huemules a  la Región de los Ríos al interior de la Reserva Huilo Huilo y que ahí les falla la genética. A su vez, Fauna Andina junto a una foto de huemules al lado de una tremenda reja, se jactaba del éxito de la operación y despotricaba contra medio mundo por no colaborar. Como no lográbamos entender que es lo que realmente estaba sucediendo y entre la información confusa,  más lo que nos llegaba internamente (las redes sociales son ideales para eso), entendimos que se estaba  reintroduciendo en la Región de Los Ríos cuatro huemules provenientes de Aisén.  Ante la duda,  optamos por preguntar en redes sociales ¿Quién sabe de donde en Aisén saco Huilo Huilo cuatro huemules para llevárselos a su propiedad? Las respuestas, por un lado enredaron aún mas el asunto y por otro, quienes sabían del tema, respondieron que estábamos escribiendo cosas terribles y desinformando malintencionadamente. De paso, recibimos información de que Huilo Huilo está deforestando y que ahí hay problemas con ciervos y jabalíes. La cuestión es que finalmente, viendo un reportaje de TV sobre  esta reintroducción que nos enviaron,  al fin entendimos de que se trataba de una liberación desde un lugar confinado (tras esos tremendos cercos) hacia la Reserva Huilo Huilo sin rejas. O sea ¡no era una reintroducción a esa región, porque ya estaban ahí, de hecho nacieron ahí! ¿O liberaron a la pareja aisenina?
Y esa historia comenzó  en el 2005 cuando Huilo Huilo con una autorización del SAG de Santiago, se llevó una pareja de huemules desde la Comuna de O’Higgins. Y pretendían llevar más, pero la comunidad y alcalde se opusieron, en lo que contaron con el apoyo de la opinión pública regional y la entonces Subdirectora de CODEFF Aisén, Gianella  Saini. Esa pareja de huemules se multiplicó (también alguien mato una hembra de un balazo), y  dicen que ya hay diez huemules en Huilo Huilo. En el 2016 ya habían sido liberados cuatro machos y ahora una pareja (aparentemente todos hermanos y NIC de ahí). Y esta liberación, “reintroducción”, de la semana pasada fue de lo más mediática: “ El milagro del huemul” y avisitos surtidos de lo importante que era, que quedan como mucho 1500 huemules, que necesitaban apoyo gubernamental y que necesitan más variedad genética para el éxito de su proyecto. Eso último es: huemules desde Aisén.  De hecho, ya habían intentado traslocar huemules en el 2017 haciendo gestiones, entre otros,  con el Alcalde de O’Higgins y publicando en la revista de Latam. Y es por eso que a estas alturas ya estamos saltones. Y no es porque per se nos opongamos a las traslocaciones, sino de que estas se hagan en forma lo mas responsable posible, estudiando la población local y explicando el procedimiento a la comunidad local. ¡Los huemules también están en peligro de extinción en Aisén y ya hay varios malos ejemplos de intentos de traslocaciones y malos manejos con huemules con resultado de muerte! En lo demás ¿Qué gana Aisén con esas traslocaciónes que parecen el sumum del extractivismo? ¿Somos acaso deposito o reserva donde echar mano ? (Huemul Patagonia, 2017).
Por otro lado, aparte de los huemules reintroducidos en Huilo Huilo, los únicos huemules que aparentemente quedan en el centro sur de Chile (donde antes eran comunes), sobreviven  a duras penas en la Reserva Niblinto y Nevados de Chillán, sector declarado Reserva de la Biósfera y que está amenazado con un proyecto del MOP de embalse de represa, lo que demuestra como en  Chile se toman en serio a las especies en extinción y las Reservas de la Biósfera. ¿No será más lógico cuidar y dejar que se expandan  hacia la Región de los Ríos los huemules del Ñuble, los del Puelo  y los que hay en ese sector en Argentina? Y tal vez cuando los de Aisén estén sin problema alguno y “sobren” traslocar desde acá. Pero la realidad nos muestra que aún hay harto en que  ocuparnos como para llegar a eso.



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