ESTADO CATASTROFICO Y PUEBLOS ORIGINARIOS

Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.

¡Que manera de estar confuso el ambiente humano catastrófico! A estas alturas cuesta entender tanto vericueto y gajes comunicacionales versus la realidad. Hasta tenemos fallecidos por Covid que luego se explican como inexistentes y viceversa. También, de propuesta de hibernación en Santiago porque la cuarentena es poco seria y protocolos que los respeta ni El.
Entre esos gajes y protocolos esta también esto de quedarse en casa, mientras en Santiago se mueven por la ciudad mas de dos y medio millones de personas al día y por acá entran y salen de la región los trabajadores salmoneros y de constructoras. Ahora se anuncian otros más para la construcción de la hidroeléctrica Los Maquis. ¡Mas vale se queden en casa! Y los que si se quedan en casa son los que pueden y tienen sueldo asegurado como los empleados fiscales y municipales autoencuarentenados, mientras los contaminadores, los destructores, los predadores siguen muy activos. A tanto que cuando fue la cuarentena en Wuhan y en Europa circulaban fotos de aire y agua, al fin y excepcionalmente limpios y de fauna silvestre en las calles. Mientras acá tal vez lo único excepcional ha sido algún puma citadino, pero la contaminación y extractivismo masacrador sigue igual o peor que antes. Peor aún, se anuncia toda una operación estatal, “Acuerdo Covid”, de excepción para la recuperación económica con mas de lo mismo, con facilitar aún más la depredación, la destrucción y contaminación en nombre de la necesidad económica.
Respecto de la hidroeléctrica en Los Maquis, cerca de Guadal, lo que se pide ahí aparte de evitar traslados con potencial contagio virulento, es que exista evaluación ambiental que asegure un compromiso en respetar ese hermoso lugar con una serie de cascadas a la orilla del camino, rodeada de bosque caduco. Un destino turístico de la Zona Nacional de Interés Turístico Chelenko. No es que nos opongamos a las mini- hidroeléctricas, sino a la forma de como se hace y donde, habiendo hartos otros  lugares entre Guadal y Chile Chico en que nadie se opondría y el impacto sería menor. Y respecto a empleados municipales auto guardados ¿salvo para salir en tropel a repartir cajitas? en la calle siguen muy activas las cuadrillas masacradoras de árboles, como si éstos sobrasen. La verdad es que la actitud de doble estándar respecto a la contaminación del aire y cuidado ambiental de la Municipalidad de Coyhaique es deplorable.
El fin de semana pasado fue el solsticio de invierno, celebrándose el nuevo año solar, costumbre o fiesta proveniente de los pueblos originarios. Con eso nos preguntábamos si los Aonikenk habrán celebrado esta fecha y como la habrán denominado. Mientras, desde los Kawéwsqar nos informaron que para ellos ésta no existía. ¿Y para Chonos y Huilliches? ¡Como será que viviendo en ese mismo territorio sabemos nada de eso! A propósito de pueblos indígenas, a éstos se les suele sindicar como culturas atrasadas y “primitivas”. Respecto a esto habría que ver que es mas atrasado y primitivo que el vivir en paz y armonía con su entorno. ¿No lo será más una civilización suicida que destruye todo lo que toca?  De hecho, si se considera que en los archipiélagos del litoral norte de Aisén vivían unos tres mil indígenas y en aquellos al sur del Itsmo de Ofqui habitaban unos cuatro mil Kawésqar, navegando en frágiles canoas por un mar de los mas  tormentosos del mundo y alimentándose del lugar sin provocar estragos. Mientras, nuestra civilización blanca occidental exótica, tras hacer de todo para eliminar a los nativos, lleva mas de un siglo sin lograr siquiera la cantidad de habitantes anteriores y en esto requiriendo desde combustible fósil hasta alimentos provenientes de fuera. Y por cierto, no solo los indígenas han peligrado durante esta invasión.
La última “proeza civilizadora” consumándose en este litoral a la sombra del Estado de Catástrofe, es la invasión salmonera de Magallanes, la que avanza arrolladora hasta en parques nacionales y mar indígena. En la columna anterior explicamos los dictámenes de la Contraloría sobre este tema y con sorpresa nos encontramos como e n los días siguientes la prensa magallánica (versión salmonera) y el Director de CONAF de esa región, Mauricio Vejar Carvajal, interpretan esos dictámenes a su antojo (salmonero). Vale agregar que en Aisén, CONAF en su momento entendió muy bien el sentido de ese dictamen: que al no existir plan de manejo es imposible autorizar algún uso excepcional en una Reserva. De hecho esos planes de manejo se mandaron a hacer (apresuradamente y para callado). Y en el caso de la Reserva Nacional Kawésqar ésta esta rodeada por el Parque Nacional del mismo nombre, o sea se debe respetar la distancia mínima al parque, la que entendemos es de 300 metros. Asimismo está en trámite ahí el Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios del “Kawésqar waess”, por lo cual autorizar fácticamente y aprovechando el Estado de Catástrofe concesiones y salmoneras en ese espacio “antes de” es una maniobra de lo más cochina que puede haber.

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