DE SALMONERAS, BLOOM Y FAN

Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.

Tras escribir dos columnas seguidas sobre “otras de los salmoneros”, nos dimos el lujo la semana pasada de conversar en nuestro programa de radio “La Otra Cara de la Moneda” (Radio Santa María, jueves 15.30 hrs.) con una de las escasas expertas científicas de la vida submarina de la Patagonia Chilena, la Dra. Vreni Häussermann, corroborando información y aprendiendo otra nueva. Y vale recordar que de nuestro mar se sabe muy poco y sin embargo lo intervenimos a destajo irresponsablemente. En esos días la noticia ya era el bloom de algas en Comau y Aisén.

Las noticias del bloom de algas nocivas, FAN (que según Héctor Kol no son algas, sino dinoflagelados), se refieren a que esta ha provocado la muerte de sobre 2.000 toneladas de salmones en cada región y los salmoneros la atribuyen al clima y corrientes marinas cálidas. Ellos son unas pobres víctimas. La muerte de salmones ha llevado a que éstos tengan que ser llevados a algún lugar para procesarlos o deponerlos, lo cual implica un transporte peligroso de materia en descomposición. En todo esto  ha habido poca información oficial y para variar poca transparencia. Vale recordar que son las propias salmoneras las que informan cuantas toneladas están sacando y si alguien verifica es solo es en el lugar de destino. Y es sabido que falsean datos (ver caso Nova Austral ¡ubicada en un Parque Nacional!)

Entonces, ahí esta la primera demanda de las organizaciones civiles: la de transparencia. A eso podríamos agregar que mas vale preguntar a científicos entendidos que a los salmoneros y a SERNAPESCA sobre las causas. Así podrán enterarse, que si bien el clima cálido del verano y el mar tranquilo de esta época del año (¡ya son habituales las FAN en esta época!), también vale preguntar sobre de donde salen esas algas o dinoflagelados exóticos, y como llegaron ahí, y verificar que esas floraciones se producen “ extrañamente” cerca de salmoneras y en fiordos y canales con poco recambio de agua y por ende empieza a faltar oxígeno en ella. Si bien el clima y agua tranquila es factor, indudablemente también lo es la gran cantidad de nutrientes proveniente de las salmoneras que encuentran las algas o dinoflagelados ahí y la mala ubicación de esas salmoneras. ¿Qué pasa con las evaluaciones ambientales que debieran prever esto? Otra causa es que las salmoneras suelen sobrepoblar sus jaulas por sobre lo permitido y han estado ampliándose en forma exponencial con Declaraciones Ambientales que dejan harto que desear y que por cierto no toman en cuenta la capacidad de carga de ese mar. La cuestión es que una de las empresas afectadas por Bloom y falta de oxigeno en Aisén y la única que por su mala fama sabemos dónde se encuentra, tiene constantes problemas de anoxia y hasta aparece en la prensa acuícola cuando llevan oxígeno para salvar sus salmones. Esa empresa canadiense expulsada de EEUU por sus malas prácticas (Cook Aqualculture - Cupquelán) está ubicada en el Estero Cupquelán, en zona turística de la zonificación del borde costero regional y en la puerta norte al Parque Nacional y Reserva de la Biósfera  Laguna San Rafael. La misma (aunque no la única) de donde provienen las basuras que aparecen en ese parque y en todo el vecindario y que tiene toda una historia de caligidosis y enfermedades hidrotransmisibles ( SRS, BKD, flavobacteriosis, IPN). ¡Vivir en un basural y ambiente degradado tiene sus consecuencias! Y cuando se abusa del ambiente marino, no es de extrañar que tengan luego problemas. Las otras estarían en el sector Canal Jacaf y seno Puyuhuapi vecinas al Parque Nacional Isla Magdalena, donde opera el CIEP, del cual esperamos alguna opinión y evaluación.

Y las noticias nos hablan solo de la muerte de salmones, como si fuese lo único que hay ahí en el mar interior. Y si se mueren éstos ¿Es que no se muere el resto de la vida marina? Ahí hay peces y mamíferos que es posible se puedan escapar, aunque habría que ver, por ejemplo, porque murió la ballena azul encontrada al norte de Chaitén. Y no olvidemos que el “cementerio ballenero” del Golfo de Penas aparentemente fue provocado por algas o dinoflagelados tóxicos exóticos y por ahí pasan cosas muy extrañas. De hecho, parece ser costumbre cambiar aguas de wellboats en los golfos donde no hay salmoneras. A ellos esa es la única vida marina que les interesa mantener. ¿Y qué pasa con la vida marina que no puede escapar y que para verla hay que bucear? O sea, ahí se produce un problema mucho, mucho, mayor, con graves consecuencias y que se invisibiliza.

En los días siguientes del comienzo de la actual debacle marina, recibimos fotos de basurales en la costa de las islas Huemules y Simpson, de mortalidad de salmones y un Chancharro aparentemente con SRS en el fiordo Aisén, una comunicación de denuncia de merluza con SRS a SERNAPESCA, fotos de vertido de líquido de mortalidad al mar desde un barco en Comau y la denuncia por parte de pescadores de Cisnes que en el sector Canal Jacaf esta ocurriendo lo mismo. ¡Esas denuncias son gravísimas y sería bueno que SERNAPESCA y el Ministerio de Medio Ambiente den las explicaciones del caso! Vale recordar las graves consecuencias que tiene verter al mar esos salmones descompuestos. ¿Se acuerdan lo que paso en Chiloé hace unos veranos? En todo caso, los salmones recién muertos son factibles de convertir en harina de pescado, pero ya mas descompuestos se vuelven una masa viscosa pestilente y toxica a la cual hay que agregarle químicos para trasladarlos y ya no sirven para harina. Acá ese tipo de desechos, a falta de relleno sanitario industrial del que la industria nunca se ha hecho cargo, ni se les ha exigido, se han estado deponiendo en el basural urbano de Puerto Aisén, donde los enterraban y al rato explotaba un cráter de gas metano (después les pusieron unas chimeneas), aparte de contaminar las aguas subterráneas, las cuales es posible se filtren hacia el estero de más abajo. La autorización de ese basural es otra historia tenebrosa, en la cual declararon deshabitadas las numerosas viviendas que hay en sus cercanías.

Y finalmente Uds. se preguntarán ¿como es posible todas estas brutalidades y ecocidio de la vida marina patagónica? Pues, por algo existe el intocable “Estado Salmonero”, el que vela solo por sus intereses.

 

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