SOLSTICIO, ÁRBOLES, HUMO, CAMBIO CLIMATICO Y CINE

Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.

Aquí estamos en este extraño lunes solsticio de invierno y feriado de último minuto, sin muchas ganas de escribir, en la radio suena el partido entre Chile y Uruguay (claro, eso no sirve mucho para concentrarse) y estamos un tanto físicamente cansados de un paseo de ayer; hace mucho tiempo no salíamos a darnos una vuelta al cerro. Anoche vimos el “Agente Topo” y hace unos días “Amundsen”, que dan para comentar. Igualmente la contingencia de la semana pasada da para alguna referencia, pero nada demasiado trascendente.

Respecto a nuestro paseo hacia las laderas del Divisadero, el gran parque que tenemos al lado de Coyhaique, en la ciudad en la práctica no los hay, y que sin embargo esta poco accesible y nos farreamos como extensión de recreación verde. Por todas partes cercos y portones cerrados.  Entendemos las aprehensiones de los propietarios, aunque seria bueno ver alguna forma de que la ciudad tenga acceso controlado a senderos hacia el bosque, más de algún lugar hermoso y cumbres. Desde allá arriba, respirando buen aire, recordamos que vimos fotografías de la ciudad sumergida en denso humo el jueves pasado. Humo que parece ya no levanta las polémicas de antes. ¿Demasiada “venta de humo”? En alguna parte se acordaban de los filtros catalíticos, esos que aparecían en el plan de descontaminación, pero el ministerio quedo en licitar un estudio sobre su calidad y aparentemente nunca lo hizo. También recordamos la necesidad de educación técnico ambiental para usar bien los calefactores y evitar el humo. Eso, mientras nos insistían que la leña húmeda o verde es buena para la quema mas lenta, porque “la leña seca y cara se consume muy rápido”. Claro la leña verde o húmeda se consume más lento y en eso se transforma en humo en vez de calor y en cambio si se usa bien el calefactor, disminuyendo el suministro de aire, la leña seca va a durar más, y eso con poco humo y más calor. Para quemar combustible, aparte de éste, se necesita calor y oxigeno y la gracia de un calefactor precisamente es poder regular la cantidad de combustible y de oxígeno. Por lo demás, en  un calefactor con tiraje abierto, el calor se va por el caño. Eso presupone que el calefactor esté en buen estado y bien instalado, cosa que muchas veces no ocurre. Y cambiar combustible local, el que con algo de esfuerzo podría ser de buena calidad, por aquellos industriales transnacionales no renovables y cambiar humo tipo smog de Coyhaique, por humo tipo smog de Santiago y por añadidura gas efecto invernadero, GEI, no parece ser la mejor solución. Por lo demás, aun no logramos entender hasta que punto el humo de leña también es GEI. Parte de la cantidad de incertidumbres sobre ese tema que venimos arrastrando desde hace años.

Y a propósito de parques, árboles, cambio climático, ciudad humeante, insistimos que esta coyuntura obliga a modificar algunos puntos de vista y malas costumbres. Entre ellas, aquella de eliminar y mutilar árboles urbanos a regalado gusto y también aquella de no considerarles como absorbentes de contaminación y productores de oxígeno. O sea, árbol, sinónimo de aire puro. Y si bien entendemos que Edelaysen quiera evitar que se produzcan cortes de sus líneas, para eso no necesitan poco menos que cortar todo el árbol ¡con las ramas que amenazan la línea es suficiente! Y buenos ejemplos de poda de árboles en presencia de cables ¡también las hay! ¡Es cosa de cortar con más criterio y cariño!

Justamente, el viernes pasado hubo un taller sobre Cambio Climático, organizado por el ministerio de Medio Ambiente y sus consultoras financiadas con fondos millonarios del BID (si entendimos bien), taller que ya habían pospuesto antes y para el cual nos escribieron varias veces y hasta nos llamaron por teléfono. Sin embargo, a la hora de los quiubos, aunque lo intentamos varias veces, no pudimos acceder. En todo caso, hace rato nos estamos ocupando del tema y no logramos acceder a mas información desagregada regional. Por lo visto es porque la que hay es muy escasa y poco entendible. ¡Contar con información, es básico!

Finalmente, respecto a la parte cinéfila, vimos el film noruego “Amundsen”, parte del Festival de Cine Europeo, porque es sobre el famoso explorador polar, primero en llegar al polo sur, o sea casi de cultura general. La película es buenísima y la recomendamos, especialmente a quienes les gusta la aventura, los desafíos imposibles, entender la mentalidad de los exploradores y montañistas extremos; en ella encontraran de todo. Por nuestra parte, que también tenemos algunas expediciones en el cuerpo (aunque nunca tan tremendas como las de Amundsen), nos quedamos con el comentario sobre la buena y mala suerte. Para los envidiosos una expedición ajena bien planificada y exitosa es pura buena suerte y la propia mal planificada y desastrosa es pura mala suerte. “Mala suerte” que en el caso de Scott y sus ingleses, que llegaron unos días tras los noruegos al polo sur, les costo la vida a todos. Una catástrofe que vistieron de heroísmo. En cuanto al “Agente Topo” el tema y mensaje nos parecieron bastante obvios, aunque eso tal vez porque nos toco vivir experiencias parecidas al visitar algunos asilos de ancianos hace unos años. Esos, que muchos hijos usan para deshacerse de sus padres y a quienes después no se hacen el tiempo para ir a verlos. También vale como llamado de atención sobre la sociedad que tenemos, en la cual los adultos mayores no tienen lugar.

Y por último ¡les deseamos un buen ciclo solar que se inicia en estos días!

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