Un Año Caliente
Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.
Ardiente comenzó este año 2026. ¡Que manera de hacer calor! Ya llevamos varios días sobre los 30 grados en buena parte de la región. Al punto de que por poco terminamos con insolación al andar trabajando afuera y ya nos esta menguando el agua de las quebradas del Divisadero. ¿Como seguirá este verano? Igual, da como para darle mas importancia al cambio climático y sus consecuencias; prevenir, prepararse, adaptarse. Vemos y nos alegra como el combate de incendios, ha mejorado; antes pasaba al menos un día antes que hubiera acción, así el fuego ya había agarrado harto vuelo. Ahora constatamos con alegria como se reacciona rápidamente; ¡esa es la mejor forma!
En lo internacional el año también comenzó ardiente, pero, aunque tenemos nuestra opinión, preferimos no meternos en ese tema, donde para variar abunda el doble estándar. Evidentemente, esto repercute también en lo nacional. Vale recordar además, que habrá nuevo gobierno en marzo, un gobierno que esta formándose y ahí veremos sus caras regionales. O sea, habrá cambios que de una u otra forma repercutirán en nuestros quehaceres y vidas.
En lo regional, vemos también la mala noticia de un derrame de asfalto desde un depósito de Vialidad hacia el rio Baker al sur de Puerto Bertrand. Esperamos se haya logrado retener ese derrame. Ahora bien ¿Como es que llega a suceder algo así? ¿Dónde quedo el sentido común y prevención al disponer un estanque con elemento peligroso cerca de un cauce de agua? Y no sería la primera ni única vez que pasa algo así. Por nuestra parte, venimos viendo la prácticamente nula disposición de la Dirección de Vialidad del MOP en temas ambientales. Y eso con la venia de algunos de sus seremis, que los hemos escuchado justificando la ausencia de evaluación ambiental, en lo que un ministerio con tal cantidad de financiamiento, bien podría dar el ejemplo. ¡El bueno!
Esto del asfalto, además, nos lleva a recordar los tiempos de HidroAysén, cuando desde esa empresa nos decían que con que derecho alegábamos por el ambiente, la naturaleza, la vida silvestre del valle del Baker y Pascua si estaban en gran parte quemados, erosionándose y maltratados por sus propios ocupantes. Lo cual no deja de ser una advertencia a mejorar nuestra relación con una cuenca tan importante y de tantos valores. No por casualidad el Baker esta entre los Sitios Prioritarios para la Conservación de la Biodiversidad y la verdad es que amerita harto mas atención, estudios, puesta en valor y aprovechar sus virtudes, antes que echarlas a perder. Y eso no solo para provecho de algunos lodges, como piensan algunos. Mantener ese rio y sus afluentes sin contaminación y su naturaleza en equilibrio favorece a todos los habitantes de esa cuenca. Y suponemos por ahí y los gobernantes regionales ya se habrán dado cuenta que ese turismo, al que no hace mucho nadie le daba importancia, es cada vez mayor y amerita mas atención.
Y en relación a lo anterior, en una conversación “pelando” la utilidad del CIEP, nos preguntábamos de si éste estaba estudiando los ecosistemas regionales o no se atrevía o no los dejaban, para que siga el modus operandis de hechos consumados de usufructuar ecosistemas prístinos o desconocidos para la ciencia, como era el caso de HidroAysen, Alumysa y Energía Austral y son los salmoneros en el litoral. Y así pudiesen actuar libremente sin que alguien pueda comparar siquiera un antes y un después de. Con eso, evidentemente, si no hay “línea base” (no la que contratan “a la carta” las empresas de su restringida área de proyecto, que ya sabemos son “fake”, con hasta testimonio de un Premio Nacional de Ciencias).