Incendios en la Comarca Andina
Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.
La verdad es que pretendía escribir de otro tema, pero el domingo lo primero que vi en redes sociales fue que Lucas Chiappe y su mujer, Jillian, habían perdido todo en el mega-incendio que azota la Comarca Andina del Chubut. Con esto me pase con solastalgia (dolor profundo que sentimos cuando nuestro entorno natural, fuente de consuelo y pertenencia, se degrada o desaparece) bajoneado y con lágrimas todo el día. Así que, esta columna en buena parte es un homenaje y solidaridad con estos queridos y entrañables amigos y a la amada Comarca Andina.
A Lucas lo conocimos despotricando contra el interminable blabla de los ecologistas teóricos en un encuentro allá por los 80s en la Comarca, porque le urgía volver a su huerta. Esa vez, en el viaje de vuelta nos trajimos a dedo a otro entrañable amigo, Jorge Faggiano, qepd, de Los Antiguos. No recuerdo como llegamos años después a casa de Lucas y Jillian allá en Epuyén, donde la verdad es que estuvimos muy a gusto bajo el bosque a orillas del estero en que nos bañábamos, en la acogedora cabaña, la hermosa huerta y la buena conversación y mates. Esa vez también conocimos mas El Bolsón poblado (cuyo nombre también viene de los Hobbits de Tolkien), que junto a la Comarca encontramos lo mas parecido a un “Shangri La” patagonico; un ejemplo de como se puede vivir en forma “alternativa”, mas ecológica y mas amigable. La explicación del porque ese lugar es así, aparte de su belleza natural, es por la mezcla cultural de sus habitantes; descendientes mapuche y pobladores colonizadores, entre ellos suizos y otros europeos y luego los hippies argentinos y otros “desadaptados sociales” de mas al norte. La cuestión es que conforman una cultura bien especial; es cosa de recorrer la imperdible feria de la plaza de El Bolsón para darse cuenta de la cantidad de productos artesanales, de arte, muebles, ropa, alimentos, de ese valor agregado que contraría al extractivismo. Lo mismo con la agricultura, la arquitectura y los mejores helados y cerveza de la Patagonia y otros ejemplos valiosos. No en vano, fuimos varios años después con una delegación regional a aprender y fue tremendamente interesante y valioso.
Lucas, es tal vez el mas antiguo ecologista de por ahí y su proyecto se denomina ”Lemu” (bosque), con el cual hacia de todo para “poner en el centro los procesos biológicos del bosque para sostener la biodiversidad, la mitigación del clima, la abundancia del agua, el aire limpio y la tierra fértil”. En eso, evito algunos proyectos destructivos y logro la protección de lugares valiosos. Además, es fotógrafo y autor de varios hermosos libros con fotografías de la Comarca, calendarios y cartillas educativas.
En otra ocasión en que estuvimos allá (‘98), comenzó un incendio, los cuáles en el bosque de ciprés de la cordillera, más plantaciones de pino, en un verano seco, son tremendos. Ahí nos contó que no había muchos medios para combatirlos y que los gobiernos prefieren comprar aviones de combate en vez de hidrantes, por lo que tienen brigadas comunitarias y a veces recurrian a los mapuche para rogativas por lluvia (esa vez los mapuche les respondieron que ahora el newen estaba con ellos y les prestaron kultrunes y demás elementos con los que lograron su objetivo). La cuestión es que esa vez Lucas y su hijo Newen se fueron a apagar incendios y nosotros nos volvimos a Coyhaique con sentimientos encontrados. Tal vez premonitorios.
Hace unos días Lucas explicaba el actual incendio como parte de la historia del fuego del modelo de colonización que aun habita la Patagonia y ahora a las nuevas industrias extractivas. Poco después, el incendio le quemo las casas a su familia.
El verano anterior la Comarca ya había estado bajo fuego y ahora arrecian las acusaciones de intencionalidad y de abandono por parte del gobierno, el cual, mientras liberalizo la tenencia del suelo y niega la crisis climática, recortó en más de 70% los fondos para combatir incendios, mientras enviaba ayuda a Israel, a cuyos visitantes veraniegos se sindica como posibles pirómanos. También están bajo sospecha las mineras con 400 mil hectáreas concesionadas, las inmobiliarias y los ganaderos. Eso, mientras para el gobierno, el chivo expiatorio son los mapuche, lo cual es poco creíble, ya que a decir verdad, también son víctima de esos incendios, al igual que cualquier habitante de por ahí; o sea, sería un acto suicida.
Mientras tanto, se supo que en Chile, donde los incendios también son “de miedo” hay un proyecto de ley anti incendios paralizado en el Congreso y el futuro ministro de Hacienda anuncia liberalizar el suelo (que ya lo está) al igual a lo que hicieron en Argentina. Es de esperar no se contagien además con el motoserreo a fondos para prevenir y combatir incendios.