Conservación del Patrimonio
Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.
El tema de los últimos días para nosotros fue la conservación de la naturaleza. Todo comenzó con una invitación a una “Jornada de Reflexión Ambiental ¿Que y como Conservamos?” a que invito para el viernes pasado la Fundación Kreen, a la que acudimos con hartas expectativas, ya que esa área que esta conservando de una u otra forma nos costo (y no solo a nosotros) harto esfuerzo (14 +10 años de campañas) y en este caso amamos esos lugares valioso – bellísimos y que algo conocemos, aunque sea de vista aérea y por tener que “mamarnos” tres estudios de evaluación de impacto ambiental y sus adendas y “respuestas ponderadas” del SEA (para que decir lo latero de esa tecnoburocrácia). La cuestión es que nos alegramos muchísimo que alguien, recogiera el guante, para en vez de inundar y destruir esa joya ecológica, de paisaje y para la ciencia, la protegiese, lo cual hasta habíamos propuesto en carta entregada a Xstrata en Suiza (luego Glencore) dueños – herederos de Alumysa, de esa propiedad, hoy en día declarada Santuario de la Naturaleza (¿En que categoría quedará con la reclasificación del SBAP?).
Lo mas insólito es que un rato antes de esa “jornada” nos habíamos encontrado con la noticia de que el gobierno argentino había declarado que la conservación no les interesaba porque no es rentable (algo así). Sentencia, viniendo de donde viene, con olor a privatización. Y con eso, ya nos temíamos que por acá no pasaría mucho tiempo en que se les ocurriese algo parecido. Y eso que Argentina ha dado catedra de como poner en valor algunos lugares, desarrollando de paso el turismo en la Patagonia. Solo Perito Moreno o la Península Valdés ingresaban años atrás US$ 40 millones al año. En Iguazú, Misiones, debe ser mucho más, contradiciendo los prejuicios, desinformación o mala intención de su actual gobierno extractivista.
Así, el domingo, antes de correr el riesgo de ir a parar al psiquiátrico, nos fuimos a recargar energía, caminar y relajarnos a la Reserva Coyhaique, donde hay senderos que con el frio que hacia se esperaba que estuviesen despejados. Si bien a ratos la compañía eran solo un grupo de rayaditos y unos coigües multi-centenarios, para nuestra sorpresa no fue así. Hasta en lugares apartados nos encontramos con quienes disfrutaban y usaban el lugar, que estaba bellísimo. En estos días también nos hemos estado deleitando con el reportaje de Paolo Matissine que junto a su madre, la gran Sofia Cabero, anduvieron de expedición en la Reserva Nacional Las Guaitecas, e incluso la Isla Kent, lugares hermosos, novedosos y poco conocidos, otrora patria de los chonos. Como es sabido esta Reserva, al igual que el Parque Nacional Isla Magdalena no cuenta con infraestructura ni guardaparques. (¡Por cierto eso da para empleos!).
Sin embargo, como ya lo habíamos intuido, el lunes nos encontramos con las declaraciones de la ministra de Medio Ambiente (de Chile) del día anterior, en que dice: “No sacas nada con crear áreas protegidas si no tienes los recursos para gestionarlas”, algo que de alguna forma parecida se viene diciendo desde el mundo eco-ambientalista desde hace tiempo ¡pero para enmendarlo! En su caso parece ser lo contrario. Así sucede que en la última asignación presupuestaria este ya había bajado de US$ 2,26 a 1,26 por hectárea (de lo mas bajo de Latinoamérica) y ahora, por las instrucciones del ministerio de Hacienda (el famoso recorte del 3%) se propone eliminar cinco programas ambientales clave para el 2027 (Conservación de especies; Protección de humedales; Recuperación de suelos contaminados; Educación ambiental escolar; Fiscalización de ruidos), que serían $ 1.305 millones menos en total. Vale recordar que entre los 43 decretos que ese ministerio retiró desde la Contraloría en marzo, hay ocho para nuevas áreas protegidas, que para haber llegado a ser decretadas no fue por casualidad y pasaron un largo proceso. Tenemos experiencia en eso, no solo con la cuenca del Cuervo (Meullin Puye), sino también con las gestiones para la declaración de la R.N. Cipreses y los Monumentos Nacionales de Caleta Tortel, Isla de los Muertos y Paso San Carlos. Y claro, probablemente su gestión no estará adecuadamente financiada por un Estado y gobierno para los cuales la protección y conservación de su patrimonio no es prioridad, pero igual vale mas una área protegida en el papel que nada (y que poner banderitas). Por lo demás, existen compromisos internacionales en que nuestro país se compromete a cuidar y gestionar sus áreas protegidas y aumentarlas al 30/30. Y claro, quisiéramos ver a la ministra buscando formulas para revertir esa situación cumpliendo los compromisos, en vez de quedarse cómodamente justificándola. Y por cierto, que esa fórmula no sea la prostitución de ese patrimonio.