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¡A Cuidar esos Ríos y Reservas Bienes Comunes!

Peter Hartmann, Director CODEFF Aisén, Presidente Agrupación Aisén Reserva de Vida.

El viernes pasado fuimos parte de un asombroso encuentro para hacer algo por los ríos y arroyos que fluyen por Coyhaique. Asombroso, porque la iniciativa fue de un joven ciudadano coyhaiquino, Sergio González, a motu propio, que se consiguió la ayuda de algunos amigos, Alexandra, Natalia y Tomás, para hacer una jornada de reflexión sobre la contaminación en esos cauces. Esto en el Hotel Diego de Almagro (¡que aporto gratis el lugar, equipos y coctel!) con un grupo diverso de invitados y que les parecieron podrían aportar al tema. La verdad es que además de asombroso, fue admirable el que un ciudadano cualquiera, motivado por su amor a los ríos, logre convocar a un grupo interesante de otras personas y organizaciones de la sociedad civil igual de motivadas, sin involucrar a la institucionalidad, ni autoridades del caso. La verdad es que, además, fue una actividad muy bien organizada y facilitada y que nos sirvió harto para entender el o los problemas que afectan a nuestros ríos y buscar soluciones. Vale además comentar, que a pesar del pesimismo de algunos participantes (y la verdad es que los problemas que afectan a nuestros ríos y arroyos son cada vez más abrumadores y no se ve solución fácil), nosotros que estamos ya hace décadas en el activismo ambiental, vemos con esperanza la aparición de varias organizaciones ambientalistas nuevas, la motivación de muchas personas, el que el tema ambiental concitase consenso en la propuesta constitucional y que un ciudadano cualquiera logre concitar a tanta gente por una causa común. Y claro, esto no pasa solo en Coyhaique, hace años ya vemos como en Cochrane, por ejemplo, un grupo de jóvenes entusiastas se dedica a limpiar su rio y a motivar a la comunidad en su cuidado y como en Pto. Cisnes defienden su rio.  Y también vemos trabajos que se realizan en otras partes, como Pto. Raúl Marín Balmaceda y el Baker por poner en valor su río y patrimonio y eso habitualmente con mas entusiasmo y ñeque que financiamiento. A fin de cuentas, más que quejarnos ¡vale pasar a la acción ciudadana, como lo están haciendo estos jóvenes! ¡Y esperamos cunda el ejemplo!

La motivación de Sergio surgió tras recorrer el sendero que iba a orillas del rio Coyhaique y descubrir su abandono y la contaminación existente, el abuso del borde de rio como basural, cuando podría tener y un gran valor ambiental, de recreación y contacto con la naturaleza de los habitantes de la ciudad. Lo mismo vale para las orillas del rio Simpson donde ya van varias recogidas de basura, para luego encontrarse con aún más.  De ahí surgió la pregunta sobre el destino en inversión de y en los bienes comunes, a quienes benefician, quien esta a cargo y quienes debieran cuidarlos. La conversación- respuesta de los participantes, fue en que algo había que hacer, en que el problema principalmente es la escasa cultura ambiental y que para cambiar eso se requiere de la educación formal e informal respectiva. Súmese el abandono y la necesidad de apropiación vecinal y el desafío social para la comunidad coyhaiquina. También se mencionó que es necesario acercar las soluciones a esa comunidad y empezar por el ejemplo de uno mismo. Además, en que hace falta visibilizar el problema y mayor información. En esto vale recordar que los cambios culturales suelen ser lentos y parten por revisar nuestra cosmovisión y valores éticos. Si estamos maltratando nuestros ríos de la forma en que lo estamos haciendo, es porque no tenemos claro su valor, y si nuestros valores son el consumismo, lo desechable, el egoísmo e irresponsabilidad social y el maltrato, es difícil que podamos llegar a algún cambio positivo. En otras culturas maltratar a un río seria inconcebible, algunas por cosmovisión, otras por haber aprendido de sus experiencias.

En otro ámbito, aunque también se trata de bienes comunes, en este caso de categoría mundial, en la columna anterior quedamos con la deuda de dar mayor información (oficial) sobre salmoneras en la ampliación de la Reserva de la Biósfera Laguna San Rafael y El Guayaneco -UNESCO. La información que conseguimos es que la Zona Núcleo de dicha Reserva es el Parque Nacional Laguna San Rafael, administrado por CONAF, incorporándose la parte del parque que no estaba  (la Península de Taitao). También se amplió la Zona de Amortiguación incorporándose al río Baker por el sur y parte de la Reserva Nacional Las Guaitecas y el sector del estuario Cupquelán hacia el norte. Esto en base a trabajos anteriores de la Zonificación del Borde Costero y el Plan de Ordenamiento Territorial.  Y en ese último sector, es donde hay al menos treinta concesiones salmoneras, y claro, las cuatro que ya sabíamos de Cooke Aquaculture en la zona núcleo, las cuales debieran ser caducadas. La Zona Núcleo solo permite protección de la naturaleza y la de Amortiguación actividades productivas mediante “prácticas ecológicas racionales” – educación y turismo y otras que no afecten a la Zona Núcleo (las salmoneras si la afectan y se permiten solo en Zona de Trancisión).  Según nos informaron en CONAF, el próximo año se dará a conocer más información pública sobre la ampliación de la Reserva, un trabajo en que están CONAF y el Gobierno Regional y que comenzó en el 2004, para luego contratarse una consultoría a la U. Católica, la que a su vez subcontrato ese estudio, llegándose con percances a un expediente final el 2018 y la aprobación de UNESCO el 2019. Y desde entonces estamos esperando se haga pública.

 

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